El color del vino lo define el color de la piel de la uva ya que el mosto de las uvas es “blanco” y adquiere dicho color cuando se macera con las pieles.

Los vinos rosados son “tintos de poco color”: es decir que se han macerado con las pieles poco rato o que se han mezclado uvas tintas con blancas.

Por eso mismo, existen los vinos blancos de uvas tintas (los franceses lo llaman “blanc de noirs”) pero no vinos tintos sin uvas tintas.