VALDEORRAS:

En la cuna de Valdeorras, en la confluencia del Sil con el río Galir, nos dejamos seducir por la frescura del Godello. Viñedos viejos, suelos pizarrosos con 40% de pendiente y una altitud que supera los 700 metros en la zona de Galicia que cuenta con más horas de sol. Junto con la cuidada atención de David, segunda generación de la bodega, estos son los ingredientes fundamentales para elaborar el Godello más divertido. Con escasa materia orgánica y un terreno muy complicado, realizamos labrado manual para obtener una escasa producción (que no sobrepasa los 2kg por cepa), únicamente compensada con la calidad que obtenemos de nuestros vinos y la sonrisa de aquellos que lo prueban.

CALATAYUD:

Más que una bodega, es una obsesión por la Garnacha. Es el profundo amor de Javier y su familia por recuperar una tan denostada variedad como la Garnacha y ponerla en valor. En pleno corazón bilbilitano, nos hemos ido a la sierra de Pardos a 1000 metros de altura, a rescatar viñedos viejos en vaso, de más de 40 años, que habían sido abandonados debido a la despoblación. Suelos arcillosos y de pizarra, en laderas imposibles, son piezas fundamentales para domar a la Garnacha más salvaje, consiguiendo una dulzura que enamora.